Alessandra Dejo luce desinhibida en facha... pero, cara a cara, todavía muestra cierta timidez. Nada que reprocharle, solo tiene 23 años y, a pesar de sus pocos años, ya encabeza el novísimo equipo del MadBar, el bar del BTH, que hoy debuta frente a algunos de los bebedores más impenitentes (y ranqueados) de la ciudad. 

Alessandra es enfermera pero algo en ella no estaba del todo satisfecha. Sentía que tenía otra pasión que debía descubrir y ejercer. A los 19 años consiguió trabajo en una cadena gringa y allí, en su bar, mezclando y alegrando, se dio cuenta de que los destilados y las cocteleras, las cucharillas y las onzeras, las frutas y los bitters habían llegado a su vida para quedarse y marcar su futuro. Ingresó a una escuela de coctelería y, poco tiempo después, ya compartía barra con algunos de los cantineros más ranqueados de la ciudad.

Así, dejó las cadenas gringas y llegó a Bottega Dasso, donde tuvo como maestro a David Romero, barman peruano ganador del World Class y, poco tiempo después, pasó a Art Decó, simpático y hoy desaparecido bar dedicado básicamente a los gin tónics y, al poco tiempo, pasó a La Forchetta, donde despegó.

De pronto, le perdimos el rastro. ¿Qué pasó? Se fue a Argentina, pues quería retomar su carrera de Enfermería, pero la pasión por los cócteles pudo más. Dejó el uniforme blanco y buscó pasantías en algunas de las mejores barras de Buenos Aires. En esas andaba cuando la gente del BTH Hotel la llamó para ofrecerle dirigir la nueva etapa del MadBar, el amable espacio que hasta el 31 de mayo dirigió el buen Alonso Palomino, hoy en Carnaval, el proyecto inminente de Aarón Díaz.

BOHEMIO, URBANO

"MadBar es un bar gótico, un ambiente (de) coctelería bohemia. Su propuesta gira en torno a lo natural, al sabor fresco de los frutos, a su diversidad de colores; explora nuevos aromas y texturas. En Madbar, la diversidad es bienvenida y la edad solo un número". Así se define este espacio ubicado en la cuadra 7 de Guardia Civil, en Córpac.

MadBar tiene intenciones artísticas: "Un bartender combina creatividad y profesionalismo; así como los pintores se expresan en un lienzo, en Madbar lo hacen desde su barra".

¿Y es verdad tanta belleza? Arte aún no hay, pero sí creatividad. Al preguntarle por dónde va su estilo, Alessandra nos respondió que su intención es hacer cócteles de todos los colores. Su respuesta nos asustó. El mejor pintor, el más talentoso artista, no es el que más colores utiliza sino el que sabe expresarlos mejor... y para eso a veces solo se necesita uno.

Lo bueno fue que sus creaciones superaron a sus palabras. Probamos el citrus cocktail (tumbo, gin y otras hierbas), el coffee break (whisky, Gran Kafa y algunos azúcares) y un tercer cóctel de estilo tiki (rones Plantation Rubio y Santa Teresa Blanco como base alcohólica) que, aunque no nos deslumbraron, nos permitieron vislumbrar un talento por afinarse y mostrarse.

Hay exceso de azúcar en sus creaciones, hay un barroquismo que confunde, pero también hay futuro... y si solo tienes 23 años lo mejor está aun por venir.

DATOS

MadBar está en el BTH Hotel (Guardia Civil 727, Córpac).

Abre todos los días desde las 11 a.m.